Estudiantes de La Plata quedó oficialmente inhibido por la FIFA y no podrá registrar nuevos futbolistas debido a una deuda económica pendiente. La medida comenzó a regir el 16 de marzo de 2026 y, en principio, se extiende por tres períodos de inscripción, lo que enciende una señal de alerta en la planificación deportiva del club.
La sanción responde a un incumplimiento económico que, según distintas fuentes, estaría vinculado al traspaso de Facundo Farías, quien llegó a la institución a comienzos de 2025. En esa operación tuvo participación el empresario Foster Gillett, aunque los detalles oficiales sobre el monto adeudado y el origen preciso del reclamo no fueron difundidos.
El acreedor sería el Inter Miami, lo que derivó en la presentación del caso ante los organismos correspondientes. Como ocurre en este tipo de situaciones, la FIFA aplicó una inhibición estándar que impide al club incorporar jugadores hasta tanto regularice su situación.
Desde la dirigencia de Estudiantes confirmaron que la sanción ya figura en el sistema internacional del ente rector y que están trabajando para resolver el conflicto lo antes posible. El objetivo es claro: levantar la restricción antes del próximo mercado de pases, que comenzará en aproximadamente tres meses, para no comprometer el armado del plantel.
El margen de maniobra es concreto. Para dejar sin efecto la inhibición, el club deberá saldar la deuda o alcanzar un acuerdo con la parte acreedora. En ese sentido, las próximas semanas serán clave para encaminar una solución que evite mayores complicaciones.
La situación no es inédita en el fútbol internacional, pero sí representa un condicionante fuerte. Más allá del impacto institucional, la imposibilidad de incorporar refuerzos puede alterar la competitividad del equipo en un momento donde cada detalle influye.
Así, Estudiantes enfrenta un desafío que excede lo deportivo. La resolución del conflicto no solo permitirá volver al mercado, sino también recuperar estabilidad en un contexto donde las decisiones económicas y deportivas vuelven a quedar, una vez más, estrechamente ligadas.